
¿Por qué nos obsesionamos con las pruebas de dieléctricos en las lámparas de tubo doble recubiertas de oro?
Cuando se trata de calefacción por infrarrojos de alta intensidad, se necesita mucho calor. Por eso utilizamos un recubrimiento de oro en nuestras lámparas de tubo doble. No se trata de hacer que se vean más bonitas; en realidad, el oro refleja la radiación infrarroja, lo que permite duplicar la cantidad de calor que llega al objetivo deseado.
Pero aquí está el problema: ese diseño hace que la parte eléctrica de la lámpara sea un poco más complicada de manejar.
¿Por qué probamos cada tubo por separado?
No realizamos pruebas aleatorias. Cada tubo pasa por pruebas completas de resistencia a voltajes altos y de aislamiento antes de salir de nuestra fábrica.
Imagínese: en una configuración de tubo doble, los filamentos están muy cerca uno del otro, y ese recubrimiento de oro es conductor. Si hay incluso una pequeña grieta en el cuarzo o algún defecto en el sello, eso puede causar arcos eléctricos.
Un arco eléctrico es un verdadero desastre: no solo destruye la lámpara, sino que también puede dañar todo el sistema de control o incluso el suministro de energía. Verificamos la resistencia del aislamiento para asegurarnos de que la corriente permanezca exactamente donde debe estar, es decir, en los filamentos, y no se escape hacia el chasis. Es la única manera de evitar tiempos de inactividad innecesarios debido a cortocircuitos accidentales.
Los compromisos en la práctica
Las lámparas de alto voltaje y alta potencia son ideales para procesos como el soplado o curado de plástico, ya que generan calor muy rápidamente. Pero esa intensidad ejerce mucha presión sobre los conectores.
Si el calibre de los cables es incorrecto o las terminales están algo sueltas, el calor comienza a propagarse hacia atrás, hacia el conector. En poco tiempo, los cables se vuelven frágiles y comienzan a romperse.
Construimos estas lámparas para que resistan esas condiciones extremas, pero usted también debe hacer su parte. Asegúrese de que el sistema de enfriamiento de su máquina pueda manejar el calor generado alrededor de la carcasa de la lámpara. Si no hay suficiente flujo de aire, ese recubrimiento de oro se deteriorará con el tiempo, y la distribución del calor se verá afectada.