
Después de pasar tiempo en 2,000 hogares europeos, una cosa se hace evidente: se necesita un calor exterior que llegue rápidamente, sea silencioso y realmente cómodo… no simplemente un chorro de aire caliente. Eso es exactamente lo que hemos logrado con nuestro calentador de terraza, utilizando calor radiante por infrarrojos. En lugar de intentar calentar el aire, este calentador envía el calor directamente hacia las personas y las superficies. Se siente el calor en cuestión de segundos, incluso cuando hay brisa en la noche.
Lo importante detrás del diseño
Hemos optado por un elemento de fibra de carbono dentro de un tubo de cuarzo sellado: algo simple, probado y fiable. Responde rápidamente y mantiene una intensidad constante. Ofrece 1,500 W de calor por infrarrojos, con tres niveles de potencia para adaptarse a las diferentes situaciones: tomar café al mediodía o cenar después del atardecer. Basta con conectarlo a una toma estándar de 230 V. Su tamaño es compacto, por lo que deja espacio para sillas y para poder conversar cómodamente. La seguridad también está garantizada: hay protección contra vuelcos, y la clasificación IP asegura su funcionamiento incluso en condiciones húmedas.
Por qué funciona bien en las terrazas europeas
Las terrazas aquí se utilizan a diario, no solo ocasionalmente. Este calentador se adapta perfectamente a ese ritmo, ya que proporciona calor rápidamente, sin necesidad de esperar. El calor es direccional, así que no hay necesidad de calentar aire vacío. Además, funciona en silencio; no hay ruido de ventilador que interfiera con la música o las conversaciones.
En la práctica, eso significa que se puede disfrutar más de la noche, sin complicaciones y con más tiempo para disfrutar del aire libre.
Qué tener en cuenta al instalarlo
El calor por infrarrojos funciona mejor cuando el calentador está cerca de donde se reúnen las personas, a unos 2-3 metros de distancia. También es importante evitar el brillo directo del sol y mantener distancia de cualquier cosa inflamable. Aunque el diseño es resistente a las intemperies, aún así necesita un lugar protegido. La lluvia intensa o la exposición constante al sol pueden dañarlo con el tiempo, por lo que es mejor colocarlo en un lugar protegido.